martes, 7 de marzo de 2017

BACTERIAS INTESTINALES Y ENFERMEDAD CELÍACA

Recientes estudios, demuestran que el desarrollo de la celiaquía podría estar vinculado al hecho de poseer un tipo determinado de flora intestinal.
Científicos de una Universidad canadiense así lo han afirmado después de llevar a cabo varios experimentos con ratones.
El gluten que no puede ser digerido por las enzimas del intestino, podría ser metabolizado por un determinado tipo de bacterias.

En el mismo sentido, ya apuntaba el Dr. Alessio Fasano en 2012.
Para este doctor, lo más importante era saber porque se desarrolla la enfermedad para así poder prevenir su desarrollo.. Él y su equipo estaban convencidos de que la personas con un sistema inmune más agresivo lo desarrollaban antes que aquellas que tengan un sistema inmune más lento, que desarrollarían la enfermedad mucho más tarde.
En el año 2010, llevaron a cabo un estudio con 3000 personas, a les que se había hecho un seguimiento desde los años 70. 
Esperaban encontrar entre ellos un !% de celíacos y viendo a que edades habían desarrollado la enfermedad, poder establecer algún tipo de patrón.
Se quedaron absolutamente sorprendidos, cuando vieron que los resultados eran que la enfermedad celíaca se había doblado cada 15 años entre esta muestra de individuos. Eran 1 de cada 500 en los 70's, 1 de cada 250 a mediados de los 80's y un 1% en el 2000.
Esto les sugirió que había algún otro factor que no estaban teniendo en cuenta. había 2 señoras de 70 años, que después de estar comiendo gluten toda la vida,de repente habían desarrollado la enfermedad.
El Dr. cree que una de las causas que les podría haber llevado a tener una respuesta inmune a tan tardía edad, es el microbioma.
Probablemente tenían un microbioma "amigo", pero debido a alguna infección, a la toma de antibióticos o a algún cambio en la dieta modificó su microbioma y les indujo a producir una respuesta autoinmune al gluten.




Otro estudio realizado en Finlandia en 2014, entre pacientes celíacos con síntomas persistentes, dió como resultado que el microbioma de estas personas era muy similar al de personas celíacas no tratadas. Se desconoce porque ésto es así. El microbioma de una persona sana, permanece "estable", pero cuando las enfermedades o los antibióticos desestabililzan el equilibrio, el microbioma se altera. Por tanto esta podría ser una de las causas de la celiaquía refractaria.

Por todos estos motivos, es importante que cuidemos al máximo nuestro microbioma, con una buena dieta, realizando ejercicio, controlando el estres, durmiendo lo suficiente, y tomando probióticos y prebióticos.